
El individuo debería agotarse por sí mismo y no por factores externos, ya sean sociales, políticos, culturales o religiosos.

Cuando tuve conciencia de que la actividad artística puede ser una formidable herramienta de transformación de la realidad, tomé la decisión de orientar mi trabajo creativo hacia un único objetivo: utilizar en mi obra argumentos que cuestionen el sistema de valores impuesto por intereses económicos, culturales y/o políticos. El arte es un vehículo idóneo para generar preguntas y ofrecer respuestas que traten de aportar luz a este entramado y complejo sistema social que hemos construido entre todos.
Trato de ofrecer mi personal punto de vista a través del hecho artístico, en torno a la compleja y cotidiana fenomenología que nos envuelve a diario, de manera que estos frentes argumentales estén presentes, directa o indirectamente en mi trabajo.
Antonio Olmos